Conseguir un puesto de trabajo es en sí un trabajo a tiempo competo que debe respetar unas reglas y unos tiempos. Entender las “reglas del juego” y saber jugar tus cartas hace que puedas tener la mano ganadora. Y una buena carta de presentación puede ser el “as en la manga” que te haga destacar de tus competidores por el puesto.

En este artículo quiero enseñarte a ir más preparado al solicitar cualquier puesto de trabajo centrándome en algo tan sencillo y olvidado como es una buena carta de presentación.

¿Has presentado alguna vez una carta de presentación?

Para puestos de una determinada categoría, responsabilidad o habilidades técnicas las cartas de presentación, junto con el curriculum vitae es de lo más común.

Sin embargo para puestos de baja cualificación técnica, salarial o de poca responsabilidad dentro del organigrama de la empresa (pensemos en el puesto de dependiente, camarero, pastor, mensajero. ¡¡¡Ojo!!! Con el máximo respeto hacia cualquier trabajo de cualquier categoría. Un profesional es un profesional, independientemente de que le llevase muchos años de universidad conseguir los conocimientos o muchos años de experiencia conocer su profesión)

Dicha la aclaración pensemos, ¿cuántas veces has solicitado el puesto de dependiente de comercio; de niñera; de cocinero, de chófer… acompañando tu curriculum con una carta de presentación?

Seguramente ninguna. Como todos, o casi todos. Por eso la carta de presentación puede ser lo que marque la diferencia ente ser uno más solicitando el puesto y ser tú el que obtenga el trabajo.

La importancia de una buena carta de presentación

Como ya he dicho, puede marcar la diferencia porque seas el único en todo el proceso de selección que la presente. Pero marca la diferencia porque una buena carta de presentación es la primera impresión que recibirá el reclutador de ti, antes de leer el curriculum con tus conocimientos y experiencias adquiridas.

Con una carta de presentación puedes llamar la atención de la empresa al presentarte de una manera más cercana. Y si has personalizado tu carta adaptándola a la empresa y al puesto que quieres solicitar (que es lo que hay que hacer siempre) más puntos habrás ganado de cara al reclutador. Porque verá que te has tomado la molestia de investigar a la empresa, sus necesidades, sus virtudes, podrán ver que te implicas en la empresa incluso antes de formar parte de ella. Luego ¿qué no serás capaz de hacer una vez que estés en nómina?

Características de una buena carta de presentación.

tamaño de una carta de presentación efectiva

Una carta de presentación no debe ser más extensa de un folio por una cara. No se trata de escribir una biografía tuya sino de darte a conocer a la empresa y al reclutador.

Su estructura es muy simple:

1.- Saludo inicial.

2.- Objetivo de la carta.

3.- Razones por las que se ha elegido esa empresa para querer trabajar en ella.

4.- Capacidades que pones a disposición del puesto de trabajo que oferta la empresa.

5.- Justificar motivos por los que se te debería seleccionar para el puesto o para una entrevista posterior.

6.- Despedida con las fórmulas de cortesía normales.

Con estos seis puntos bien cumplimentados deberías tener medio firmado el contrato.

Pero todavía podemos afinar un poco más la carta de presentación. Todavía podemos pulir y ajustar algunos aspectos para hacerla realmente única e impactante para asegurarnos de no pasar desapercibidos:

1.- El saludo inicial puede ser el típico “estimados señores…” Pero también puedes haberte tomado la molestia de investigar el nombre del responsable de la selección y así poder personalizar este saludo inicial.

No es lo mismo ver una carta de presentación estandarizada que personalizada con un “estimado sr. Andrés Pérez:”

El reclutador ve su nombre en la carta y entiende que hay un interés detrás que te ha obligado a investigar un poco, que no vas por la calle repartiendo tu carta de presentación  y tu curriculum a todos los comercios de una zona.

Siguiendo con la personalización de la carta, habría que incluir algún dato de la empresa y del puesto que solicitas. No es lo mismo “aquí estoy por si me necesitaran para lo que sea” que “he visto que Confecciones Pérez quiere seguir creciendo y para su nueva sucursal hay un puesto de gestor de almacén para el que podría estar cualificado

2.- Los párrafos deben ser cortos y claros. Hay que explicar y mencionar tus logros y habilidades pero sin llenarlos de florituras. Para eso viene bien no hablar de logros o habilidades que nada tengan que ver con la empresa o con el puesto solicitado.

También conviene mencionar las características del puesto de trabajo que solicitas y justificar por qué eres el adecuado para ocuparlo.

3.- La apariencia formal de la propia carta de presentación es sumamente importante. En un mundo digital como en el que ahora vivimos presentar una carta manuscrita a lapicero, con faltas de ortografía, con manchas, tachones… ¿qué pensáis?

La carta de presentación deberá ser escrita a ordenador. Como la has personalizado para la empresa y puesto concreto  no es una fotocopia de una fotocopia de una fotocopia…

Márgenes, los seis puntos de la carta convertidos en siete u ocho párrafos sin faltas de ortografía; usando negritas y cursivas para destacar algún logro especial o habilidad que quieres mostrar con más relevancia.

Conclusión. La carta de presentación como llave a tu futuro puesto de trabajo

Podríamos teorizar muchísimo más sobre el aspecto formal y el contenido de una buena carta de presentación pero lo básico y fundamental lo tienes en estas pocas líneas.

Lo fundamental es que la impresión que se lleve el reclutador sea buena tanto por el aspecto de la carta como por el contenido.

En el aspecto formal puedes fijarte en este mismo artículo. Como divido en párrafos cada idea, como separo los párrafos para hacer visualmente más atractiva su lectura.

Por lo que se refiere al contenido tómate la molestia de investigar un poco a la empresa. Intenta conocer el nombre del reclutador, de la persona encargada de la contratación. Ese trabajo previo causa buena impresión y puede marcar también la diferencia.

Puede que aún siguiendo estas pautas no te contraten (seguro que no lo harán, es ley de probabilidad) porque mil motivos y circunstancias ajenas a ti lo impidan (que terminen contratando a un “enchufado”) pero esa buena primera impresión te posicionará mejor que a otros para optar a otro puesto de trabajo o que ese reclutador te recomiende a un amigo, colega o compañero de su asociación de empresarios que está buscando gente como tú.

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