El comercio tradicional, la típica tienda de barrio, ha existido desde que el mundo es mundo y las personas empezaron a juntarse en pueblos, aldeas y ciudades. Y siempre dicen estar en crisis, porque son las primeras en notar los cambios que se producen en la sociedad a la que sirven con sus productos y servicios.

Pero nunca son los primeros en adaptarse a esos cambios. Ahí es donde se produce sus famosas crisis.

El comercio tradicional también tiene una característica general, y es que no acepta demasiado bien los cambios. Prefiere seguir la máxima de “virgencita que me quede como estoy”. Parece ser que el comerciante tradicional prefiere sobrevivir con su tienda a experimentar, cambiar y lograr el éxito que en el fondo anhela.

Habría que investigar mucho para conseguir averiguar cuánto tardó el comercio en poner teléfonos para poder atender las dudas de sus clientes; o cuánto tardó el típico bar en instalar un televisor para entretener a sus parroquianos… hilo musical, ordenador, correo electrónico, pago con tarjeta… Los ejemplos son infinitos y no terminaríamos nunca de enumerarlos ni de investigar lo que tardaron en el pequeño comercio en implantar esos nuevos inventos, esas nuevas tecnologías.

En estos momentos el ciberespacio es la última frontera, más bien supone la desaparición de las fronteras. Cualquier persona, en cualquier parte del mundo, puede estar interesada en tu producto o artículo. Pero para eso lo debe conocer, y tú debes hacer lo posible por darlo a conocer.

Como la historia del comercio es milenaria ejemplos de pequeñas tiendas de barrio o de negocios locales que se han transformado en grandes multinacionales por decisión de sus dueños hay miles. Por citar sólo uno  podríamos hablar de una pequeña sastrería en la calle Preciados de Madrid. El Corte Inglés ahora es una gran empresa presente en medio mundo y con un negocio muy diversificado. Seguro que su fundador no estaría de acuerdo en que su pequeño negocio de trajes a medida vendiese ahora cruceros, ropa laboral, seguros de vida, comida…

En mi artículo 10 emprendedores triunfadores que lograron hacerse ricos más allá de los 40 escrito para el blog del imparable Ismael Ruiz podréis encontrar unos cuantos ejemplos de pequeños comercios transformados en grandes empresas, y todo eso antes de las redes sociales y la desaparición de las fronteras.

Ismael Ruz

 

¿Qué pueden hacer las  redes sociales por el comercio?

 

Las redes sociales no son un fin en si mismas, son un medio; una herramienta más puesta al servicio del comerciante para conseguir llegar a más gente.

Con las redes sociales un taller puede dar a conocer su trabajo y conseguir más clientela. Pero también puede ayudar a clientes o simples curiosos con consejos tipo hazlo tú mismo; puede dar ideas a todo el que visite sus perfiles y así conseguir transformar a un curioso que pasaba por ahí en un cliente potencial o en un cliente fiel que queda enamorado de la marca.

Porque las redes sociales también consiguen la fidelización de la clientela. La fama offline también se puede lograr online y así ser la primera opción de compra de tus artículos por parte del cliente fiel, que también se puede convertir en tu mejor comercial.

Según el tipo de producto o servicio que ofrezcas así debes, o puedes, actuar en redes sociales. Si tu producto puede ser colgado en una tienda online pues ya estás tardando en crear una; si tu servicio es franquiciable puedes utilizar las redes sociales para crear la fama necesaria para, llegado el momento, lanzar tu negocio al mundo como una franquicia y crecer por ese lado.

Puede que tu negocio sea local y sólo se pueda utilizar localmente, como por ejemplo un hotel, casa rural, salón de bodas o convenciones… En ese caso deberás enfocar tus esfuerzos en atraer clientela porque ahora la movilidad es máxima y las comunicaciones no han sido mejores jamás. Lo que te separa a ti de tus clientes es simplemente que te conozcan, que confíen en ti, que se den cuenta de que te necesitan. Y eso lo puedes lograr con las redes sociales.

¿Cómo utilizar las redes sociales en el comercio?

 

El comerciante suele tener la tendencia de no diferenciar entre sus redes sociales personales y las de su tienda. He visto en múltiples ocasiones tiendas que publican cosas de la vida privada de sus dueños. Bien por desconocimiento del funcionamiento de las redes o por simple dejadez.

Para todo hay que servir y no todo el mundo maneja las redes sociales de sus negocios como debería. Para ellos he creado un taller básico que enseña el correcto uso y el potencial de facebook para destacar de la competencia; ganando visibilidad, credibilidad, fama… se termina ganando clientes y aumentando las ventas y, por tanto, los beneficios.

Visita la nota publicada en la página de facebook de Empleo, Negocios y Redes Sociales donde explico en profundidad en qué consiste el Taller de Redes Sociales para Comercio

Básicamente el comercio debe vender su singularidad, su profesionalidad, su arraigo en el barrio, su actividad en la comunidad a la que pertenece, su atención al detalle, al cliente…, sus productos.

La mejor forma de vender sus artículos debería ser mostrar todo lo demás, todo lo que le hace diferenciarse de la competencia (que es posible que venda los mismos productos)

Y eso puede hacerse mostrando la decoración del local; mostrando al equipo humano que hay detrás del negocio; demostrando la profesionalidad y el conocimiento del producto; mostrando la historia del producto, del comercio, de sus dueños… Crear un vínculo comercio/cliente que difícilmente puede ser creado por una gran multinacional. Aunque no imposible, ese es el caso de la Coca-Cola.

Durante esta crisis económica que padecemos durante años todos los comercios han perdido clientela, ventas y beneficios. Como clientes entramos en un bar, en un restaurante, en una cafetería… y miramos o preguntamos los precios de los productos. ¿Cuántas veces durante estos años de crisis has entrado en un bar y has preguntado el precio de una Coca-Cola antes de pedirla? Si no tienes dinero te pides una, si tienes dinero te podrás pedir más de una. Pero no conozco a nadie que pregunte el precio. Y sí he presenciado la escena de un cliente preguntando el precio de las cañas de cerveza, de los tercios y de las marcas para ver qué se podía o no se podía tomar.

Si un comercio consigue la fidelización de su clientela al nivel de la Coca-Cola habrá conseguido todo un logro. Y teniendo a todo el mundo como potenciales clientes podrá decir adiós a crisis económica y cosa que se le parezca.

Y eso se puede conseguir, está en la mano de todo comerciante que esté dispuesto a entrar en el siglo XXI y adaptarse a las nuevas tecnologías, a las tecnologías de la información.

Claro que existen comerciantes que se dedican también a llevar sus “papeles” ellos mismos. Dedican parte de su tiempo no ha vender sino a preparar las facturas, a pagar los impuestos, a redactar las nóminas. También limpian sus tiendas, sus escaparates.

trabajo de community manager

 

Pero existen comerciantes que esas tareas las dejan en manos de profesionales para ellos poder dedicar todo su tiempo a lo que realmente es importante y les da dinero. Dejan los “papeles” en manos de una gestoría; dejan la limpieza del comercio en manos de una empresa de limpieza; dejan los escaparates en manos de un escaparatista (vi una vez un reportaje donde se hablaba del escaparatismo y una tienda de Todo a 100 afirmaba que sus ventas aumentaban un 30% cada vez que venía el profesional y les montaba un nuevo escaparate)

Con las redes sociales pasa lo mismo. Tener un perfil en una red social no te hace experto en gestión de redes sociales para negocios. Como dije antes, para todo hay que servir. Lo normal sería contratar los servicios de un profesional en gestión de redes sociales, profesión infravalorada y poco apreciada que es el presente de los negocios.

Hace unos meses escribí una carta de despedida de esta profesión por las malas experiencias que me reportaba día a día. Aconsejo su lectura para que os deis cuenta de la importancia de valorar a los profesionales y esta nueva profesión de gestión de redes: Mamá, ya no quiero ser Community Manager

No hay nada más ingrato y frustrante que intentar ayudar a alguien que no quiere ser ayudado. Por eso lancé el Taller de Redes Sociales para Comercio, si no quieres contratar a un gestor de redes sociales por lo menos adquiere los conocimientos básicos para realizar tú mismo esa tarea de una forma productiva. Porque si un comerciante comienza a ver rentable la correcta utilización de las redes sociales para aumentar sus beneficios a final de mes terminará por convencerse de la necesidad de tener a su lado a un experto en la materia para que siga potenciando su negocio en el ciberespacio.

A menos esa es mi esperanza pero la pelota está en tu tejado ¿te dejas ayudar?

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